Los contadores de calor miden la cantidad de energía consumida en el sistema de calefacción y refrigeración. Proporcionan lecturas precisas y permiten la comunicación inalámbrica. Utilizando los datos, una red de calefacción urbana puede ajustar la demanda en consecuencia para satisfacer los cambios en la producción. Los contadores de calor inteligentes también proporcionan información contextual. Esto permite vincular los datos al tipo de edificio. También se puede utilizar para identificar la etiqueta energética y el año de construcción.

Los medidores de calor se clasifican según su capacidad de flujo y resolución de informes. Su altura de diseño extremadamente compacta proporciona mediciones precisas para cantidades de flujo pequeñas. Hay una unidad calculadora desmontable disponible para lectura a través de M-Bus, RS485 o RS232. Las unidades de energía térmica incluyen julios, unidades térmicas británicas (BTU) y kilovatios hora. Además, se puede acceder a una calculadora de calor para calcular la cantidad de energía térmica utilizada.
Como ocurre con cualquier producto de medición, la precisión es fundamental. El uso de medidores de calor de alta calidad garantiza que nunca tendrá que estresar los componentes mecánicos. Además, puede esperar un funcionamiento duradero sin necesidad de mantenimiento. El gobierno también ofrece un incentivo financiero para utilizar calor renovable en los sistemas de calefacción y refrigeración. Sin embargo, el incentivo está relacionado con la cantidad medida de calor renovable generado. Por lo tanto, se necesitan tecnologías precisas de medición de calor para calificar para el incentivo.