Un medidor de flujo mide el fluido y proporciona información sobre su flujo volumétrico o másico. Existen varias tecnologías de medidores de flujo, como medidores de presión diferencial, de vórtice, magnéticos, ultrasónicos, de turbina y de desplazamiento positivo. La precisión de un medidor de flujo depende del tipo de líquido que se mide y de cómo fluye. Un medidor que proporcione lecturas precisas estará diseñado para funcionar en el entorno correcto. También contará con la tecnología de sensores adecuada para el líquido que se mide.

Elegir el medidor de flujo adecuado para su aplicación es esencial para garantizar que su proceso se desarrolle sin problemas. En la industria del petróleo y el gas, por ejemplo, son necesarias mediciones de flujo precisas para garantizar el suministro de energía. El primer paso para seleccionar un medidor de flujo es determinar si necesita datos continuos o totalizados y si deben transmitirse localmente o de forma remota. Posteriormente se debe evaluar el sistema de tuberías que alojará el medidor.
Además, los usuarios deben saber cómo se expresa la precisión del medidor y qué factores influyen en la forma en que se califica. Estos incluyen precisión en porcentaje de escala completa, repetibilidad y resolución. Los caudalímetros que miden el flujo másico utilizan calor para cambiar las propiedades del fluido y luego calculan el caudal. Los caudalímetros de dispersión térmica y los caudalímetros Coriolis son ejemplos populares.